PP y Vox buscan diferenciarse en su ofensiva contra el Gobierno

Pablo Casado se centra en el Congreso y el Senado mientras Santiago Abascal agita las calles y recurre a los tribunales

El presidente de Vox, Santiago Abascal (izqda.), conversa con el...

El presidente de Vox, Santiago Abascal (izqda.), conversa con el presidente del PP, Pablo Casado, en el Congreso.
BERNARDO DAZ

Un anlisis similar, estrategias distintas. La unidad de accin de los partidos del centroderecha se ha difuminado, ahora que cada una de las formaciones va tomando camino distintos. El caso de Ciudadanos es el ms obvio. Ins Arrimadas dio un volantazo hacia el centro y est alcanzando pactos importantes con Pedro Snchez, que han puesto nerviosos a ERC y al PNV. Pero tambin el PP y Vox, que se han quedado en la vanguardia de la ofensiva contra el Gobierno, se afanan por focalizar su frontal labor de oposicin desde posiciones y mbitos distintos.

Los partidos liderados por Pablo Casado y Santiago Abascal estn tratando de diferenciarse entre s. Los primeros se marcan como objetivo liderar la respuesta poltica en el Parlamento, mientras que los segundos quieren capitanear el arrebato y la presin de las protestas callejeras y la accin ante los tribunales de justicia.

Siempre marcndose en corto, aunque no se reconozca abiertamente desde ninguno de los dos partidos, el PP y Vox llevan tiempo queriendo separarse y marcar distancias, en paralelo a los ataques de la izquierda -especialmente el PSOE, que trata de hacer ver que son lo mismo-. Precisamente, Pedro Snchez lo verbaliz la semana pasada, en el debate del estado de alarma: « Casado y Abascal, tanto monta, monta tanto ».

Cierto es que ambas formaciones hacen una lectura similar de la accin del Gobierno, de sus errores en la gestin de la crisis del coronavirus o del riesgo de ciertas polticas. Sin embargo, han optado por descargar su ofensiva de oposicin y desgaste desde planos diferentes. El ms evidente es el rol de cada uno en las manifestaciones.

lvarez de Toledo, la excepcin para Vox

« La calle es la mayor diferencia », afirman fuentes del PP. « Vox lo ha exagerado todo y ha seguido haciendo manifestaciones. Nosotros las manifestaciones las hacemos en el Parlamento. se es el mayor exponente de lo que es uno y es otro », subrayan.

Desde Vox siempre se ha reprochado al PP haber abandonado las calles frente a la izquierda, igual que las batallas ideolgicas, y se ha presumido de haber sido claves para encabezar la respuesta civil al independentismo cataln.

« La movilizacin pacfica en las calles es un recurso legtimo que la derecha haca aos que no usaba. La usamos con gran xito, como se vio en la marcha en coche », sealan fuentes de la direccin de Vox, que apostillan que el PP « no se moviliza, no sale a la calle y no confronta, excepto Cayetana lvarez de Toledo, a la que al final acaban regaando ».

Vox impuls en mayo la primera manifestacin en vehculos por todo el pas para exigir la dimisin del Gobierno y alienta explcitamente a mantener la presin de las caceroladas diarias contra Snchez. Ha sido habitual en estos das atrs ver a Javier Ortega Smith acompaando protestas en los diversos barrios de Madrid.

Frente a esta hiperactividad en la calle, el PP trata de diferenciarse de Vox haciendo gala de ser « el partido de la gestin econmica » y de la experiencia de Gobierno. En Gnova manejan encuestas en las que el « voto til » comienza a decantarse lentamente. Y ahora que Ciudadanos ha vuelto a competir de verdad en el centro, los populares quieren abarcar todo el espectro con su discurso econmico.

El equipo de los ‘populares’

Para eso, han remodelado el equipo de expertos, potenciando perfiles como el de Elvira Rodrguez y reforzando tambin a ex ministros de Mariano Rajoy como Ana Pastor, Ftima Bez o, en menor medida, Romn Escolano.

« El coronavirus ha demostrado el perfil de cada uno. Donde ms nos hemos diferenciado es en cmo hemos querido ser tiles en esta crisis: ellos en las calles y nosotros en el Parlamento », analizan fuentes de PP.

Por su parte, Vox presume de ser ms emptico con los votantes y de decir lo que otros no se atreven. Argumento para tomar posiciones ms beligerantes que, a la postre, acaban condicionando al PP. Ocurri con el estado de alarma. Vox fue el primero que rompi el consenso.

Primero se abstuvo en la segunda prrroga y, a partir de ah, se coloc en contra. Fue cuando acus a Casado de haber sido « secuestrado por el Gobierno en mitad de cantos de una unidad obligatoria ». El PP termin por oponerse en las ltimas votaciones.

La gran diferencia, los tribunales

« Nosotros no hacemos nada en funcin de lo que hagan los dems. Nos da igual si luego eso coincide con el PP o no. Acertamos o nos equivocamos, pero actuamos por principios, hagan lo que hagan los dems », dicen fuentes de Vox. « Actuamos con un mayor grado de libertad, sin complejos », explican.

En este sentido, una gran diferencia en la estrategia de uno y otro est en los tribunales. Vox ha presentado ya numerosas denuncias en los juzgados y ante el Tribunal Constitucional, convirtiendo la accin judicial en un frente ms con el que hace poltica. Es algo que ya hacan sus dirigentes antes de impulsar Vox, cuando integraban la Fundacin Denaes.

Con todas estas acciones, Vox trata de compensar la sobreexposicin que a su juicio tiene el PP en el Congreso, por la ventaja de Casado de poder preguntar semanalmente a Snchez en la sesiones de control. Abascal no. Es ah donde el PP vuelca principalmente su ofensiva y donde trata de capitalizar la oposicin al Gobierno. Tambin apostando por dar un perfil ms dialogante e, incluso, proponiendo pactos de Estado.

En cuanto al ingreso mnimo vital, medida estrella del Gobierno, Vox la rechaza y usa la inmigracin para criticarla, mientras que el PP la avala, pero duda si apoyarla o abstenerse por aspectos tcnicos: quiere que todas las regiones la gestionen.

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