El jefe emrito de Microbiologa del Maran: « A finales de febrero desde Italia ya nos advertan de que la gente mora como chinches »

El doctor y catedrtico Emilio Bouza afirma que en Espaa se « perdieron 10 das preciosos » en reaccionar ante la pandemia

El doctor Emilio Bouza.

El doctor Emilio Bouza.
SERGIO GONZLEZ

El fundador de la Sociedad Espaola de Microbiologa, asesor emrito del servicio de enfermedades infecciosas del Hospital Gregorio Maran, Emilio Bouza, mantiene que Espaa « perdi un tiempo precioso » en reaccionar a la pandemia por coronavirus. Y ello, a pesar de los avisos insistentes que llegaban del sistema sanitario italiano.

« A finales de febrero », tal y como ha explicado el doctor Bouza en el grupo de trabajo de Sanidad de la Comisin de Reconstruccin, « nuestros compaeros de Italia ya nos advertan de que la gente se mora como chinches ».

« Desde que el virus apareci en Italia », ha recalcado, « y ya con evidencia de transmisin de persona a persona, perdimos un tiempo precioso no inferior a 10 das en reaccionar adecuadamente ». Bouza ha revelado que el primer paciente con Covid ingres en el Gregorio Maran el 1 de marzo y el da 10 de ese mismo mes ya haba 100 pacientes en ese hospital con el mismo diagnstico; un dato que muestra la virulencia y la rpida expansin que ya exista del contagio. De esos 100 pacientes iniciales, fallecieron 23: 20 de ellos tenan ms de 75 aos y los otros tres, ms jvenes, presentaban « gravsimas enfermedades de base ».

En su opinin, la estrategia adoptada por las autoridades sanitarias espaolas fall porque, de manera generalizada, se acept que « se trataba de un brote de coronavirus parecido a los anteriores y que, como tal, se limitara a China e impactara muy poco en pases occidentales ».

« En Espaa », ha admitido, « lo pens todo el mundo y es un mea culpa que debemos entonar ».

En funcin de esta primera hiptesis se puso en marcha una estrategia basada en la experiencia del bola. Esto es: « Hay poco casos, muy localizados y se pueden tratar en un solo centro. Se asume », aadi, « que el problema no se expandira y se podra confinar ». « Sobrevaloramos », a su juicio, « nuestra capacidad para confinar un brote ».

El catedrtico emrito, que sigue realizando su labor asistencial y asesora en el Hospital Gregorio Maran, ha explicado que en febrero recibieron la orden de enviar las muestras de cualquier paciente que ingresara con sntomas al centro de salud Carlos III, una orden en la que « la Comunidad de Madrid, afortunadamente, no crey ». Segn su relato, la CAM llam a sus microbilogos y comenz un entrenamiento de preparacin de pruebas PCR en los cuatro grandes hospitales madrileos « de tal forma », ha precisado, « que a finales de febrero estaban listas y se pudo afrontar el aluvin que se nos vena encima ».

Bouza ha lamentado, como todos los expertos sanitarios que han comparecido hasta ahora en la Comisin de Reconstruccin del Congreso, la carencia de equipos de proteccin y de reactivos de laboratorio que impidi hacer frente a la pandemia con ms eficacia y agrav sus consecuencias. No obstante, ha elogiado « los enormes esfuerzos » que hizo la Comunidad de Madrid para proporcionar el material necesario. « Con limitaciones y apuros », ha afirmado, « en nuestro centro no ha faltado nunca ».

El doctor y catedrtico Emilio Bouza ha desarrollado sus ms de 40 aos de carrera profesional en la Clnica Puerta de Hierro, en el Hospital Universitario de California, en el Hospital Ramn y Cajal y en el Gregorio Maran. En este ltimo como jefe del servicio de Microbiologa y Enfermedades Infecciosas, del que ahora forma parte como emrito asistencial.

A lo largo de toda su carrera asegura no haber sido sometido nunca a participar en un gran plan de emergencias. « No dudo de que existan », ha dicho, « pero metidos en algn cajn ». Tampoco ha conocido jams plan alguno de « bioterrorismo ». « Es algo que no parece realista en este pas », ha afirmado.

En su opinin, el sistema sanitario espaol adolece de una excesiva « compartimentalizacin » que impide el flujo de informacin eficiente entre la asistencia primaria, los hospitales, los distintos especialistas, la sanidad militar, la pblica y la privada, y en el que se ha minimizado la importancia de la microbiologa y las enfermedades infecciosas hasta el punto de que muchos hospitales en Espaa no cuentan con un servicio microbiolgico y tienen que remitir todas sus muestras a laboratorios centrales, a veces muy alejados. « La externalizacin de este servicio ha sido un profundo error », ha sealado.

Asimismo ha incidido en la excesiva especializacin de los planes docentes dejando de lado la formacin en tcnicas y aspectos comunes eseniales: « En esta pandemia se ha comprobado que son muy pocos los mdicos, al margen de los intensivistas y anestesistas, que saben intubar a los pacientes. Muchos cirujanos no podan echar una mano en cuidados intensivos porque no saban hacerlo ».

A ello ha aadido, las condiciones « mermadas » de independencia profesional de los sanitarios como consecuencia de las « contrataciones temporales y precarias » en las que, ha insistido, « la Administracin del Estado da el peor de los ejemplos » y la enorme « burocratizacin » de las ayudas a la investigacin que convierten la actividad cientfica « en un calvario ».

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